El Instituto Vasco de Agricultura Investigación y Desarrollo, Neiker-Tecnalia, ha creado cuatro nuevos clones de patata que se caracterizan por su alto contenido en antioxidantes, su buena producción tanto en tamaño como en número de tubérculos, así como por su resistencia a las enfermedades habituales de este cultivo. Los clones se obtuvieron por métodos naturales mediante el cruce de variedades de América del Sur con variedades comerciales utilizadas en Europa. El resultado fueron tres clones de la papa de pulpa púrpura y uno con una pulpa marcadamente amarilla. El atractivo y valor nutricional de este tipo de patatas las convierten en un producto muy apreciado por los profesionales de la gastronomía y por el público en general.
El trabajo de creación de los clones forma parte del Programa de Mejoramiento Genético de la Papa elaborado por Neiker-Tecnalia. La investigación estuvo a cargo de la ingeniera agrícola Sra. Raquel López, siendo la base de su tesis doctoral, y fue presentada en la Universidad del País Vasco. El objetivo de este especialista fue encontrar papas que reunieran las características de las variedades sudamericanas (su color, resistencia a patógenos y sus propiedades nutricionales y organolépticas) con las de las variedades comerciales empleadas en nuestras latitudes y caracterizadas por su alta productividad.
Los investigadores de Neiker-Tecnalia trajeron 37 variedades del Centro Internacional de la Papa, con sede en Perú. Estas variedades nativas de América del Sur se cruzaron en invernadero con variedades comerciales, utilizando procedimientos naturales. La selección y el cruce entre individuos con mejores rasgos ha dado lugar a los cuatro clones mencionados. Por el momento, se trata de clones avanzados y no de variedades comerciales, ya que no están registrados en la Oficina Española de Variedades Vegetales (OEVV) ni en la Oficina de Variedades Vegetales de la Comunidad Europea (OCVV). El proceso de registro es largo y dura unos 15 años.
Las variedades importadas de Perú tienen una productividad muy baja en nuestras latitudes, tanto en tamaño como en número de tubérculos. Sin embargo, con el proceso de cruzamiento y selección, se han conseguido los clones finales que tienen una productividad aceptable.
Valor nutricional y resistente a patógenos.
Los cuatro clones obtenidos se caracterizan por la alta presencia de compuestos antioxidantes, lo que los hace muy atractivos desde el punto de vista nutricional. Los tres clones de pulpa púrpura contienen una gran cantidad de antocianinas -pigmento muy apreciado en la elaboración de alimentos de alto valor añadido-, mientras que la variedad de pulpa amarilla tiene carotenos -componentes químicos esenciales para la dieta- y en mayor cantidad que en los habituales. variedades comerciales.
La resistencia a las enfermedades es otro de los logros. Los cuatro clones muestran cierta resistencia a los patógenos analizados, como el virus Y de la patata, así como a la bacteria Pectobacterium atrosepticum, que debilitan la hortaliza y minan considerablemente su producción.
La investigadora Raquel López destaca la importancia de tener en cuenta los clones conseguidos. “Es beneficioso para los productores europeos tener variedades de patata de pulpa morada que se adapten a las condiciones climatológicas de este continente. Además, estas variedades incorporan compuestos antioxidantes naturales, que resultan atractivos nutricional y visualmente, tanto para los profesionales de la restauración como para el consumidor final ”.



